Todo proceso industrial está definido por muchos parámetros que han de ser supervisados de forma continua para poder conocer en cada momento las condiciones de producción.
Los sistemas de supervisión son los encargados de gestionar toda la información, visualizarla en gráficos y esquemas para que el usuario pueda identificar fácilmente dicha información, y procesarla de forma correcta para poder registrarla en soportes informáticos.