En los procesos de producción, el sistema de control es el encargado de dar las órdenes necesarias para la ejecución del proceso, en función de unos parámetros determinados.
Los sistemas se basan en un microprocesador que ejecuta una estrategia pre- programada en su memoria.
Estos equipos se fundamentan en una tecnología, que nos permite abordar cualquier tipo de automatización a la vez que su adaptación a los cambios es inmediata.